13 enero, 2011

Memorias de dias negros.

Los latidos retumban en todo mi cuerpo al son de una melodía triste que hunde mi alma en la más oscura mirada, en el mas vacio silencio.
Me resulta costoso inspirar y expirar de forma natural, me duele el pecho y siento nauseas.
Me siento vacía, muerta y desolada mientras mil fragmentos de esta historia se pasean por mi mente recordando mi pesar, mi dolor y mi amor desgarrado.
De la mano de la impotencia observo cómo te hago daño al romper en pedazos lo que algún día fue nuestro, de la mano de la impotencia observo cómo te vuelves contra mí, me odias y finalmente me ignoras. De la mano de la impotencia y la soledad, observo como todo se convierte en cenizas y como la realidad se abstrae a sí misma y todo parece ser un sueño abstracto y enfermizo. De la mano de nadie recojo un pedazo de corazón, un trocito de angustia y unas gotas del charco de las lágrimas.
Y con todo, sin nadie, voy matando poquito a poco los instantes de felicidad, luego los de lujuria, luego los de amor, luego los de dolor, y voy matando poquito a poco aquello que algún día fue nuestro y que la razón nos arrebató. 

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